El Criollo en su reflejo.
El criollo en su reflejo. Celebración e identidad, 1521-1821
· La exposición cuenta con cerca de 150 piezas, entre pinturas, cartas, libros, mapas, artes decorativas y mobiliario procedente de tres colecciones: The Hispanic Society of America de Nueva York; Ricardo B. Salinas Pliego/Fomento Cultural Grupo Salinas y el Museo Franz Mayer.
· El criollo en su reflejo nos habla de la vigencia del ser criollo y de la identidad nacional que perdura hasta nuestros días.
· La exposición fue curada por el historiador Salvador Rueda Smithers, Director del Museo Nacional de Historia Castillo de Chapultepec y Mitchell Codding, Director de The Hispanic Society of America de Nueva York.
En el marco de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia, a partir del 15 de octubre y hasta el 12 de diciembre se presenta en el Museo Franz Mayer la exposición El criollo en su reflejo. Celebración e identidad, 1521-1821, un homenaje a la personalidad criolla, vista a través de objetos, obras de arte, documentos, mapas y libros que forjaron su visión y pensamiento.
La exposición, resultado de la colaboración entre The Hispanic Society of America de Nueva York; Ricardo B. Salinas Pliego/Fomento Cultural Grupo Salinas y el Museo Franz Mayer, presenta 150 piezas pertenecientes a estas instituciones. La muestra se divide en cuatro módulos: 1) Imaginar el mundo: construir territorios.2) leer, escribir, representar.3) Devociones y fervores. 4) Vivir día a día. Gustos y costumbres.
El criollo en su reflejo. Celebración e identidad, 1521-1821 sintetiza el proceso de construcción de la conciencia criolla, del sentimiento de pertenencia a un territorio que con el tiempo, contribuyó a crear una identidad novohispana, filiación de toda una generación que más adelante reclamaría derechos propios y particulares.
“Queríamos hacer una historiografía genealógica que nos acercara al principio y origen de la idea que los mexicanos tenemos de nosotros mismos”, explica Salvador Rueda, Director del Museo Nacional de Historia y curador de la muestra.
De esta forma, continúa Rueda, la exposición refleja “el arraigo a un territorio, porque ser mexicano tiene su origen en el patriotismo criollo; el centro de la exposición no es otro que el de conocer los nudos de identidad propios del ser mexicano, desde el territorio hasta el mundo de lo sagrado”.
A decir del historiador Rueda, la importancia de exponer hoy la identidad criolla radica precisamente en el hecho de que nosotros, como mexicanos, somos su reflejo; somos nosotros quienes nos asomamos a un espejo para “reconocer nuestro origen, el origen de nuestras fiestas, de nuestras procesiones, de nuestro gusto”.
Por su parte Sara Baz, coordinadora y enlace curatorial de la exposición, explica que la muestra también desea que el visitante se vincule espiritualmente al criollo: “no a través de una identidad racial, sino ideológica. Lo que queremos es que se descubra cómo esa etapa ha fortalecido su identidad como mexicano”.
Respecto a la razón por la cual la muestra inicia en el año 1521, Baz explica que esta fecha se tomó como punto de partida por ser la de la rendición de la antigua Tenochtitlan, es decir, la fundación de la Ciudad de México por los europeos, con un espíritu de dilatación de los dominios de la Monarquía Hispánica y como un universo de posibilidades de realización de las utopías renacentistas que los viajeros traían en el imaginario.
“No se trata” –comenta Baz– “de una exposición celebratoria de corte patriótico, atendiendo la etapa liberal, sino por el contrario, de exponer una etapa fundamental de México que merece ser atendida en el propio marco de los festejos del Bicentenario: el contexto de tres siglos que dio cuenta de la formación de una conciencia local, de la conciencia criolla”.
Por otra parte, dada la devoción criolla por las fiestas religiosas y la espiritualidad, destaca en la muestra la construcción del culto guadalupano: “Lo que individualizó a la Nueva España fueron las apariciones del siglo XVI, que encuentran su construcción discursiva en el XVII”, con autores como Miguel Sánchez, Lasso de la Vega y Becerra Tanco”, dice Baz. En el módulo dedicado a la devoción, el visitante podrá ver diversos objetos religiosos de gran importancia, así como algunos de estos libros en los que se construye el mito que rodea a las apariciones y que hace de éstas una distinción divina al suelo novohispano.
En la muestra también se observarán planos y documentos invaluables pertenecientes a la colección Ricardo B. Salinas Pliego/Fomento Cultural Grupo Salinas, todos ellos seleccionados cuidadosamente para enriquecer el panorama cultural de la vida de los criollos, que dieron origen a nuestro sentimiento de pertenencia nacional, dibujando el perfil de lo que, más tarde, conformaría nuestra identidad como mexicanos”, comenta Mercedes García Ocejo, Directora General de Fomento Cultural Grupo Salinas.“ Y añade: “Para nosotros, es un privilegio poder colaborar en una exposición donde todos los esfuerzos se unieron para contar aspectos fundamentales de nuestro pasado, que redefinen nuestro presente; ese diálogo también se logra a través de los interactivos que hay en cada sala del recorrido, y que invitan al público visitante a participar y a reflexionar sobre el mundo criollo y cómo se relaciona ahora con nuestra vida cotidiana, en pleno siglo XXI”.


